Reseña Quartermaster General: The Cold war

¿QUÉ? El nuevo juego de Ian Brody representa la lucha del bloque soviético, occidente y los países nacionalistas no alineados durante el período de la Guerra Fría. Quartermaster General: The Cold War es un juego competitivo de 3 a 6  jugadores. Cada jugador o equipo, con su mazo de cartas correspondiente, intentan desplegar sus tropas en el mapa del mundo intentando repetir o cambiar el curso de la historia. ¿Superará Cold War a sus predecesores en la saga Quartermaster?

¿CÓMO? Las mecánicas del juego son de gestión de la mano y de control de áreas. El juego dura 19 rondas y gana el jugador con más puntos. También se gana sí al final de una ronda de puntuación, un jugador tiene 20 puntos de diferencia con el último jugador.

Los puntos se obtienen por cada ejército reclamado que tengas en el tablero, ejércitos que ocupan un espacio no disputado con un símbolo de suministro y con cartas de estatus. Los barcos y los aviones no proporcionan puntos. Cada bloque comienza con un set de tropas predeterminado y las cartas que usan no son todas iguales. El tipo de cartas son construcción de ejércitos, construcción de barcos, batalla terrestre, batalla naval, eventos, espionaje y armas de destrucción masiva. Además cada carta incluye un símbolo de incremento de tensión.

Cada ronda tiene siete pasos. Al principio de cada turno, podrás recolocar tus tropas, descartando 3 cartas de la mano para elegir una carta del mazo. El segundo paso es opcional, pudiendo desplegar un avión en el mismo lugar que un ejército o barco de tu nacionalidad descartando una carta de construcción de aviones. También puedes usar la carta para realizar una ataque aéreo eliminando una tropa que esté en el mismo lugar o adyacente.

En la fase de acción, puedes jugar o preparar una carta que no sea de avión o de espionaje, para conquistar un país donde haya tropas de otro jugador o para construir nuevas tropas. También puedes preparar eventos para jugarlos en los momentos que te indica la carta. Especialmente dolorosas son las cartas de destrucción masiva por el daño que causan, pero ojo que usarlas te quita puntos de victoria y provoca un aumento de la tensión entre países. Esto se refleja en el tablero de escalada de tensión.

En la fase de suministro, se eliminan las unidades que no estén apoyadas por una base de suministro. Todas las unidades desplegadas deben trazar una línea con países de la misma nacionalidad desde o hacía un país con el símbolo de suministro. En la fase de descarte puedes descartarte de una carta de tu mano. En la fase de espionaje puedes descartarte de una carta de la mano para preparar una carta de espionaje. Por último, se repone la mano hasta 7 cartas y turno para el siguiente jugador.

¿POR QUÉ? Antes de Cold War, sólo había probado un juego de la saga Quartermaster General que tanto éxito ha cosechado. Me refiero al de la Segunda Guerra Mundial que para seros sinceros me decepcionó bastante. Me pareció un juego con poco margen de maniobra, repetitivo y tedioso a la hora de  puntuar. Aunque también creo que tiene virtudes cómo es la simplicidad de sus acciones lo que posibilita un alto rango de jugadores sin que se resienta el ritmo de partida.

Con estos precedentes y teniendo en cuenta que cualquier juego que use el período de la Guerra Fría como hilo conductor, tiene mi interés, afronto esta reseña. El juego mantiene las mismas mecánicas, siendo su motor la gestión del mazo de cada bloque. Cada mazo es asimétrico lo que provoca que cada bloque se tenga que aprender para sacar el mejor partido a las cartas de las que dispone.

La gestión de las cartas es el alma del juego, teniendo que tener muchas cosas en cuenta. Quizá la más importante es la de no gastar tu mazo pronto porque sino te quedas sin margen de maniobra. De esta forma, iremos desplegando tropas, conquistando países, preparando eventos o armas de destrucción masiva y optimizando nuestra mano para sacar las cartas que queremos en el momento oportuno. No te aburres en ningún momento.

El bloque soviético tiene más ejércitos, mientras que el bloque occidental parte de una mejor ubicación en el tablero, mientras que los países no alineados pueden repeler los ataques nucleares. En este sentido es un juego rico en estrategia y rejugabilidad ya que se necesitan partidas para dominar el mazo.

Aunque toda estrategia se puede ver dinamitada por un nuevo elemento que son las bombas de destrucción masiva, que sin lugar a dudas son la chispa de éste Cold War. ¿Hacen el juego más caótico? Sí, pero también mucho más divertido e imprevisible. El momento de preparar una carta, insinuar lo que esconde y amenazar veladamente al que se ponga farruco es impagable y sin duda condiciona la estrategia del resto de rivales.

Además están bien equilibradas ya que si abusas de su uso, repercute en tu puntuación e incrementa la  tensión con el país que recibe la bomba. El juego da pie a negociaciones entre bloques ya que una de las condiciones de victoria es que un bloque gana si tiene más de 20 puntos sobre el tercero. Esto provoca alianzas para parar los pies al que va disparado y lo normal es que se llegue a un final de partida donde todos tienen posibilidad de ganar.

Esto unido a las cartas de espionajes y los eventos le añaden la sal y pimienta que le faltaba al QG de la 2 Guerra Mundial, donde moverse por las diferentes partes del tablero es mucho más complicado que en Cold War. El juego gana en posibilidades estratégicas y es un juego mucho más completo y divertido que su predecesor.

Cold War se puede jugar por parejas pero realmente es un juego pensado para 3 jugadores. A 4, 5 o 6 jugadores es más un apaño y no funciona igual de bien que a 3. En cuanto a los componentes, todo en orden, buen material y buen diseño artístico. Las reglas están un poco desordenadas para mi gusto y dan pie a pequeñas dudas, aunque se incluye un ejemplo de turnos muy útil.

Conclusión, Quartermaster General: Cold War soluciona todo lo que no tenía el primer juego de la serie, siendo un juego mucho más completo. Sigue siendo un juego con mecánicas muy sencillas por lo que no resulta tan temático como otros juegos ambientados en el mismo periodo pero precisamente esa abstracción es lo que hace que el juego fluya como el río amazonas en época de lluvias. Además tiene más ritmo que el tobillo de Neymar en Carnaval, por eso no puedo hacer otra cosa que recomendarlo. Gran juego.

Puntuación: 8/10
Dificultad: 2.4/5
Diseño: 7.6/10
Diseñador: Ian Brody
Edita: PSC Games
Año de publicación: 2018
Número de jugadores: De 3 a 6 jugadores
Duración: 120 min aprox
Precio: 50 euros aprox
Banda sonora recomendada:

5 pensamientos en “Reseña Quartermaster General: The Cold war

  1. Pingback: The Cold war – La Gaceta de los Tableros - Top Juegos de Mesa

  2. Tiene muy buena pinta. Solo hecho en falta que hubiesen personalizado las cartas con una foto (o cuando menos dibujo) del evento en cuestión. Por ejemplo, en las imagenes que muestras, en las cartas de espionaje el dibujo es el mismo, aunque el evento sea distinto. Entiendo que sacarán una versión española ¿será que eso lo corrigen?

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