Reseña: Fugitive

¿QUÉ? Fugitive es un juego de cartas de Tim Fowers para dos jugadores, secuela del maravilloso Burgle Bros (puedes leer su reseña aquí). En Fugitive uno de los jugadores intentará huir ir de la ciudad y de su incansable perseguidora, mientras que ésta deberá identificar todos los escondrijos antes de que escape el fugitivo. ¿Será Fugitive tan bueno como los anteriores juegos de su autor? Sigue leyendo para descubrirlo.

¿CÓMO? Cada jugador escoge un rol (ladrón y policía). El objetivo del fugitivo es conseguir llegar al aeropuerto y escapar sin que la investigadora haya conseguido descubrir todas las localizaciones por las que se ha movido.

El objetivo de  la investigadora es ganar si descubre todas las localizaciones por las que ha pasado el fugitivo antes de que este se suba en el avión.

Antes de empezar, tenéis que saber que el juego consta de una baraja de 43 cartas, numeradas del 0 al 42. Preparamos tres montones con las cartas numeradas, colocando (y barajando) en el primer montón las cartas del 4 al 14, en el segundo del 15 al 28, y en el tercero del 29 al 41.

Las cartas 1,2 y 3, así como la carta 42, se le entregan al jugador fugitivo para comenzar a formar su mano de cartas. Además de estas cartas, el fugitivo roba dos tres cartas del primer montón y dos del segundo montón. Colocamos la carta cero en la mesa, como comienzo de la fila de localizaciones ya estamos listos para empezar.

En su turno de juego, el fugitivo pondrá una carta en juego boca abajo. Esta carta indica la siguiente localización en la que se está escondiendo. Las cartas bocabajo deben ser 1, 2 o 3 números mayores que la anterior carta. Es decir, que si hemos colocado un 4, la siguiente carta debe ser un 5, un 6 o un 7. Después el fugitivo puede coger una carta de uno de los tres mazos y llevársela a la mano.

La investigadora por su parte, roba una carta de uno de los 3 mazos e intenta adivinar la localización. Si acierta, el fugitivo deberá dar la vuelta a la localización. La investigadora puede preguntar por más de una localización, pero si falla una de ellas, el fugitivo no está obligado a dar la vuelta al resto de localizaciones aunque hayan sido acertadas.

Parece sencillo, pero el fugitivo puede hacer uso de los sprints. A la hora de colocar una localización nueva, el fugitivo puede gastar cartas adicionales de su mano para poder pasar de una carta a más de 3 de distancia de la anterior. Esto tiene sus riesgos, ya que si la investigadora acierto la ubicación, se darán la vuelta también a las cartas de sprint, obteniendo mucha información de golpe.

El juego acaba cuando el fugitivo pone en juego la carta número 42. En ese momento, la investigadora puede intentar adivinar todas las localizaciones que estén boca abajo y si las acierta gana el juego. Sino lo consigue, ganará el fugitivo. El juego puede terminar en cualquier momento si la investigadora acierta todas las localizaciones puestas en juego sobre la mesa.

Además, el juego incluye unas variantes con cartas de eventos, que le dan más variedad a las partidas, y que pueden ser utilizadas para ayudar a uno de los dos personajes o a los dos indistintamente.

¿POR QUÉ? Como cuando oyes el timbre del pizzero al llegar a casa. Así de feliz me pongo, cuando recibo un juego de Tim Fowers, autor de juegazos como Paperback o Brugle Bros. Y procedo con el ritual habitual, quitar el plástico y darle un vistazo a los componentes, ¿extra de queso y chorizo? o una simple ¿margarita?

Una caja pequeña en forma de maleta y con apertura magnética, un mazo de cartas muy bien ilustradas, un calendario y su rotulador para ir tachando localizaciones, la cosa promete, se nota el cariño de un diseñador independiente. Pizza de autor.

Un repaso a las reglas, pocas dudas, y todo listo para comenzar la partida de uno de los juegos que más me apetecía jugar. A priori se intuyen dos modos de juegos diferentes. Por una parte el fugitivo que intentará engañar a la investigadora con falsos sprints, o cogiendo cartas del último mazo para poder llegar con oxígeno a la última fase del juego. Por otra parte está la investigadora que tendrá que resolver un rompecabezas, eliminado posibles localizaciones. Como pedir una pizza con dos mitades distintas vaya.

En este sentido recuerda a otros juegos de deducción como The Last Friday, Sombras sobre Londres o Specter Ops, por mencionaros algunos de los más conocidos, donde la experiencia de juego es diferente según el rol que tengas.

Vamos a por el primer bocado, juego la carta con el número dos si ningún sprint, tengo un 33% de oportunidades de que no me pillen… y la investigadora dice en voz alta: la número 2. Chau final de la partida, la pizza estaba fría y debería haber hecho caso a las reglas, ¡mete uno o dos sprint en el primer turno!

No saquemos conclusiones precipitadas, pizza al microondas y a por el segundo bocado. Esta vez no cometo el mismo error. Pongo carta y cojo carta. Turno del investigador: coge carta, intenta adivinar carta. Y así pasan 10 minutos, hasta el final de la partida y la cara de la investigadora y del fugitivo convergen en una misma idea: ¿esto es todo?

Sí amigos, esto es Fugitive. ¡Miento! mis disculpas, se me había olvidado contaros como es una partida con las cartas de eventos. Y la cosa mejora un poco, le da un poco más de sabor  y emoción a la cosa, pero al final es como cuando tuneas una pizza de casa tarradella. Le puedes echar más queso, más cebolla y más champiñones, pero la base seguirá pareciéndose a un pastel de cemento.

Fugitive es un juego soso, tirando a muy soso. La idea es buena y original, pero la puesta en práctica resulta monótona, cuando no aburrida. El tema brilla por su ausencia, y la sensación es la de un juego abstracto. Esto no me supone ningún problema, pero viniendo de Burgle Bros, si que esperaba algo más de inmersión.

La parte buena, que es muy sencillo, que se juega rápido, que ofrece sensaciones distintas según el rol elegido. Lástima que aunque distintos, ambos sean igual de aburridos. Seguramente exagero, porque las expectativas eran muy altas, y aunque bonito y molón (así son los indies), hay decenas de juegos de cartas mejores que este Fugitive. Mi recomendación: haz como el protagonista y huye.

¿QUIÉN? Te gustará si tienes alma de groupie y por ser el juego de quién es, te tiene que gustar.
No te gustará si entiendes de pizzas.

Puntuación: 5.9/10
Dificultad: 1/5
Diseño: 7.5/10
Diseñador: Tim Fowers
Ilustrador: Ryan Goldsberry
Edita: Autoeditado
Año de publicación: 2017
Número de jugadores: Dos jugadores
Duración: 20 minutos aprox
Precio: 25 euros aprox
Banda sonora recomendada:  Gregory Isaacs – The Fugitive

 

 

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2 pensamientos en “Reseña: Fugitive

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